Es una palabra muy sencilla, pero muy fuerte a la vez. Escúchate, date un minuto, regálate un minuto.

El día tiene 24 horas, pero te invito a hacer una pausa, date un tiempo y escúchate.

¿Qué te tienes que decir?

¿Qué te grita tu interior?

¿Qué es eso que quieres hacer?

¿Qué te apasiona?

¿Qué es lo que te encanta?

Cuando cierras los ojos y empieza a divagar tu mente ¿A dónde te lleva? ¿Qué es eso que sueñas? Escúchate.

Hay demasiado ruido allá afuera y muchas veces en la noche a pesar de que tengamos los ojos cerrados y no haya ningún ruido porque la ciudad duerme, tu cabeza vuela, tu cabeza grita, tu cabeza dice.

Escuchas muchas voces y ves pasar muchos pensamientos, ¿Cuál es ese que pasa una y otra vez? ¿Cuál es ese que no te deja dormir? ¿Ese que te pone una imagen en tu cabeza? ¿Dónde te visualizas? ¿Qué es lo que quieres? Escúchate. Y no sólo eso, aprende a ser un instrumento para hacer realidad lo que tu quieres.